Juicios orales civiles: ¿La solución?

JUICIOS ORALES CIVILES

¿LA SOLUCIÓN?

Es de todos sabido que tramitar un Juicio Civil ante los Tribunales es una cuestión tardada, compleja y desgastante, por lo que nadie quiere verse inmerso en un litigio. Afortunadamente, está por aprobarse un nuevo Código en el Estado que va a romper con la tradición “escrita” de los juicios civiles  e instaurar en su lugar el sistema oral. Lo anterior, en congruencia a la actual tendencia mundial en favor de la oralidad en los juicios. Ya no solo hablamos de Estados Unidos o Inglaterra, sino que, por ejemplo, España tiene un sistema oral tal vez más completo que el Norteamericano.

Con la oralidad, se busca una simplificación en todos los trámites dentro del juicio, concentrar en una sola audiencia todas  las etapas que actualmente se desarrollan de manera sucesiva, se busca también una proximidad entre el Juez y las partes (el Juez debe presenciar todas las audiencias), así como unificar las reglas,  pues en la actualidad son cerca de diez los tipos de juicio, con requisitos distintos.

Se espera que la implementación de la oralidad en materia Civil, ayude a la transparencia, rapidez y confiabilidad de los juicios;

Sin embargo, el gran reto será que no se genere un cuello de botella, pues  el  gran número de asuntos que se tramitan ante los tribunales se deberán celebrar en audiencia pública ante la presencia del Juez. En la actualidad los Tribunales Civiles celebran hasta diez audiencias al día, pero no todas (o ninguna) las preside el Juez, por lo que  para  el nuevo sistema es  un reto el  celebrar estas  sin que  se indigesten los Juzgados.

Así las cosas, nosotros creemos que para que funcione con éxito el sistema oral en esta materia se requiere de:

a) La creación de más Tribunales en todo el Estado, para que puedan manejar con agilidad las decenas de miles de asuntos que se les presentan anualmente. b) Que los incidentes, excepciones o apelaciones no suspendan o entorpezcan  el procedimiento, pues actualmente el abuso de estas figuras provoca que pasen años antes de que el Juez pueda dictar la sentencia. c) Que los tribunales respeten los plazos que les marca la ley para emitir sus resoluciones. En la mayoría de los casos los Jueces no cumplen con sus tiempos, justificandose en que dictarán sentencia “cuando las labores del tribunal lo permitan”. d) Que las sentencias que se dicten se cumplan de manera efectiva. Es frustrante que después de pasar todo un  vía crucis para obtener una sentencia, en ocasiones esta no se pueda ejecutar, al no existir la voluntad de la autoridad de hacer cumplir sus determinaciones con la fuerza que la ley le confiere.

Si no se cumple con lo anterior, creemos que aún con Código nuevo y con sistema oral, van a seguir los problemas de tardanza y complejidad de los Juicios Civiles.